No puedo dejar de pensar, de pensarte, de pensarnos, y siempre es una ilusión, una ilusión que nunca se va, y al parecer nunca se va a ir. Vives en mi cabeza, has hecho un nido.Por más que intente olvidarte, todo es en vano. Todo me recuerda a ti. Cada mensaje, cada palabra tierna, cada canción que me dedicaste o que llegué a dedicarte, cada día, cada minuto, hay algo que me recuerda a ti, a todas las sonrisas que lograste sacarme, hiciste que confíe plenamente en ti, que te cuente mis penas, que sepa que contándote mis cosas, mi alivio se iría a algún lugar, lejos de nosotros dos. Hiciste que TÚ fueras la única persona a la que quisiera, hiciste que me enamorara de alguien, que hoy ya no está, o que hoy me demuestra que sólo fue por un momento, que realmente no me quería como yo a esa persona que HOY CAMBIÓ. Aunque dicen.. Dicen que las personas no cambian, simplemente, que no llegamos a conocerlas del todo. Me enamoré de alguien que buscaba un momento conmigo, cuando yo buscaba algo más. Ilusionó, demasiado. Habló mucho, hizo poco. A pesar de todo el daño que me ha causado, sigo extrañándolo. Por qué? Por el simple hecho de que fue una de las personas en las que confié demasiado, como pocos; en poco tiempo, fue capaz de conocerme desde el pelo, hasta la punta de los pies; era quien me consolaba, el que sabía de todos mis problemas y el que estaba ahí sin lugar a dudas. Desde un principio, sabía que él no tenía posibilidad conmigo, por decisión propia. No sé, si fue su insistencia, o su paciencia por soportar mis histerias. Pero ahora que soy yo la que lo quiero a toda costa, es él el que vuelve a decir cosas que jamás va a hacer, por ende, no me queda otra más que decirle que no, aunque muera por decirle si.
Por él dejé el orgullo de lado, el rencor, el resentimiento, y muchas otras cosas que por otra persona no hubiese sido capaz de dejar a un lado. Ahora, vuelvo con el orgullo, el rencor, y el resentimiento, por más que insista, y por más que quiera, mi no está asegurado. Y no, no voy a volver a caer. Tropezón no es caída dicen, pero ya no son tropezones, y ya no sé caer con estilo. Sé que si caigo, lo lamentaré, sé que si caigo, destrozada estaré.
No hay comentarios:
Publicar un comentario